Una respuesta que puede ser difícil para algunos y muy sencilla o irrelevante para otros, el hecho es que el llevar a la pantalla grande los libros puede influir en el hábito de lectura. ¿Será acaso que preferimos esperar a ver un libro proyectado en el cine a leer una novela y echar a volar nuestra imaginación en la construcción de la historia?
¿Para qué leer si después lo van a hacer película? ¿Las películas basadas en libros contribuirán en la no lectura? Cuántos libros no han sido llevados a la pantalla grande, ejemplos encontramos muchos, desde libros como Harry Potter hasta novelas como El Conde de Montecristo o El Señor de los Anillos; en algunos casos puede ser que el ver la cinta influya en las personas positivamente y que después de ver la película vayan y lean el libro, o caso contrario que les cause flojera mental y que mejor uno se espere a ver el próximo estreno veraniego de Harry Potter.
Las sensaciones que vivimos al leer son muy distintas a las que nos enfrentamos al momento de ver nuestro texto favorito en las pantallas de cine; hay muchos factores que intervienen, las expectativas que se tienen sobre el filme, los escenarios que hemos construido en nuestras mentes, los personajes imaginados, las voces de los personajes y todo el universo creado en nuestra mente que gira entorno a un libro.
El hecho de ver un libro en la pantalla grande, mata la imaginación, las personas que leyeron el libro antes de haber visto la película habían creado en su mente un ambiente probablemente diferente al proyectado en las pantallas y que después de ver la película cada que lean el libro será difícil apartar de sus mentes al personaje visto en el cine o los escenarios creados para la película.
Las expectativas es lo más importante que se debe cuidar al llevar un libro a la pantalla grande y es el reto al que se enfrentan los productores de las películas, ya que para aquellos que leyeron el texto antes, todo el ambiente que imaginaron influirá en la valoración y crítica de una película y esto tendrá un efecto positivo o negativo al cuestionarse si es recomendable ver una cinta basada en un libro o no.
A muchos pueden gustar o no las adaptaciones que se hacen de libros a la pantalla grande, el problema es ver qué tanta influencia tienen estas adaptaciones en el hábito de la lectura, realmente influirá y será un aspecto negativo hacia la valoración de la lectura, realmente matará el interés por un libro o simplemente será que preferimos no cansarnos en imaginar toda una historia y esperar a verla en el cine.
Como un dato adicional cabe decir que el índice de lectura en México según la UNESCO es de 1.2 libros al año por persona, un porcentaje muy bajo, cifra que revela la falta de interés hacia la lectura y la poca cultura que tenemos hacia leer; por lo tanto tú qué prefieres, ¿leer, imaginar y construir toda una historia a través de un libro o esperar a que sea verano y ver el estreno de la película basada en tu libro preferido?







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